La palabra que transmitió el Señor: Santiago 3… estoy dominando mi lengua o la afilo cual espada contra un hermano, hermana, sacerdote, movimiento o grupo… que este texto nos ayude a evaluarnos día a día para corregir y mejorar lo que debamos, recordemos también que esto mismo fue reflejado mientras hacíamos el cerco de Jericó. Pregúntate hoy ¿qué te esta llevando a murmurar contra un hermano? En este texto bíblico encontramos: “Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios”. ¿Alguna vez has meditado que el daño que cometes contra otra persona realmente no se lo haces a tu hermano sino al mismo Cristo Jesús?
Si hablamos de pecado dominante, es bueno detectarlo, claro que sí, pero al detectarlo pregúntate y a la luz de la oración que el Espíritu Santo te muestre su raíz para poder trabajarlo y sanar, porque muchas veces enmascaramos nuestros vicios y faltas, sin embargo, cuando nos preguntamos: ¿qué busco cuando falto al amor? Empiezas a buscar la raíz, ¿qué busco cuando murmuro? ¿qué busco cuando juzgo? ¿qué busco? ¿Sentir aceptación? Este ejercicio, poco a poco a la luz del Santo Espíritu de Dios, Espíritu de verdad te irá mostrando la herida abierta que aún supura en nuestro corazón.
En este retiro también se ha manifestado la importancia de revisar cómo estamos en nuestra conversión. Somos débiles, frágiles y pecadores, es una realidad pero que este hecho no sea un justificación para no hacer el cambio que necesita el corazón y que sea una reflexión que me lleve a cuestionarme a mí sin caretas a la luz de la oración.
Ánimo hermanos,
Anima una et cor unun in Deum
Estamos entre hermanos para apoyarnos y ayudarnos a crecer.